La situación de la educación pública va cada día de mal en peor. La imposición de la asignatura de Educación para la Ciudadanía en inglés, y el consecuente gasto de dinero en intérpretes e inspectores que garanticen que ésta se imparta así, cuando hay una gran falta de personal docente, de conserjes o de pedagogos, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Pues llevamos años viendo la degradación de la educación pública; viendo como el número de barracones, lejos de disminuir, aumenta año tras año; viendo como la masificación en las aulas es un problema que está lejos de solucionarse; viendo como los centros que tendrían que estar construidos no se construyen, y como la falta de instalaciones impide en muchos casos llevar a cabo una enseñanza de calidad. En definitiva, llevamos años y años viendo que hay una gran falta de medios, y que mientras los políticos se dedican un año (el de elecciones claro está) a hablar de lo importancia que tiene para ellos la calidad de vida de los ciudadanos y garantizar para todos una vivienda, sanidad o educación pública, tres hacen todo lo contrario. Pues hasta el momento lo único que tenemos garantizado es la precariedad y la privatización de los servicios públicos. Y ahora, en estos tiempos de crisis económica, reducen el presupuesto para los servicios públicos en general, eliminando empleo público y congelando ayudas y becas. Sin embargo, no falta el dinero público (es decir, el que aportamos todos con los impuestos) para pagar las grandes deudas de los bancos, de forma que el bienestar estará garantizado para empresarios y banqueros, pero no para los trabajadores, que sí sufren día a día las consecuencias de la crisis (paro, altas hipotecas, bajos salarios, etc).
Los estudiantes no podemos contemplar esta situación y no hacer nada al respecto, quedándonos al margen de las reivindicaciones que se están llevando a cabo; debemos actuar ante esta situación, organizándonos y demostrando que sí tenemos mucho que decir, que lo diremos y que lucharemos por alcanzar una educación pública de calidad. Decir que no podemos hacer nada es perder la batalla antes de librarla. Podemos y debemos hacer mucho, estando unidos y siendo constantes en nuestras reivindicaciones.
POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA, GRATUITA Y DE CALIDAD!!